martes, 30 de noviembre de 2021

Volver

Miro fechas: hace 15 años inicié este blog y hace 5 que no lo toco. Nunca fui metódica ni profusa en las publicaciones. Mucho menos, regular. Miro la foto del fondo: ya no viajo en colectivo, ya no existen los celus con tapita. Cambió mi economía, mis perspectivas, mi trabajo. Transito lugares que no había imaginado.

La escritura para mí tiene algo adictivo, es por eso que cuando me abstengo, me abstengo. Pero cuando las compuertas contienen caudales poderosos, en algún momento deben abrirse. En estos tiempos pasaron muchas cosas (sobra decirlo), cosas que nos cambiaron a todes para siempre. En mi caso, se sumó la muerte de mi vieja, un momento bisagra en la vida. Y necesité escribir, otra vez. 

Empecé con un cuadernito que había sido de ella y después seguí con otro mío. Me reencontré con la escritura, catártica primero, poética después. Encontré un espacio que me contiene, una editora con gran ojo clínico y un grupo maravilloso. Así que acá estoy, produciendo mucho, pensando en publicar y reactivando este espacio un poco obsoleto (¿quién bloggea en estos días?).

De a poco le cambiaré la cara y empezaré a compartir algunas notas de escritura, algunos versos, algunas fotos. Hoy, probablemente no haya nadie del otro lado, leyendo. Hablo para mí.