martes, 28 de junio de 2011
al paso
venía de ganar
la batalla cotidiana
de garronear monedas para el bondi y va
que me lo encuentro
traía su cruz fosforescente atada
a pecho y espalda
hay quien dice que sin ella no se ve
será no más
que es invisible
lo conozco bien
desde el tren lo he visto
arreglando vías. por donde voy
ha estado él
remendón de mis caminos
es su modo
de poner alfombras rojas a mi paso
y cubrir los charcos con su capa
total que yo
soy todas y la misma
él me conoce
se tira la vicera del casco para atrás
y me sonríe. una sonrisa
cuarteada y franca. paso
haciéndome la diva
al ritmo de la cumbia que se escapa
de su radio
me mira un rato largo: todo
lo que tarda el ruido
del martillo neumático
en taladrar a gilda
.
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