sábado, 2 de julio de 2011
el boxeador que tengo al lado abre
las piernas y se expande
venitla
los pulmones su tríceps
me repliega hacia la ventanilla
llevá tu codo hasta el lugar exacto
en que limitan los asientos
aceptá la pulseada silenciosa y jugala
cederá
si nos vamos respetando es otra cosa
me deja su costado tentador y pienso
cuántos peluches habría en mi repisa
si me achicara
me pregunto qué dirá si apoyo
mi cabeza en su hombro tal vez
loca
siglos de identidad moldeada y ahora
piden redefiniciones instantáneas
qué cosas se juegan
en mi pugilato no busco apellido
para mis descendientes tengo
dos. pero
quiero lo mismo que todas y
cuando la vida me desborda suelto
las compuertas, que el agüita
vuelva a los niveles tolerables
es bueno que circule y no se estanque
me como un chocolate:
el agua baja y las endorfinas suben
es un metabolismo rápido y elemental
se sellan pronto las cajitas de nostalgia
con cintas de colores
y se archivan
pero una chica como vos no llora
no se pone moños fucsias en el pelo
para vos, estudiantes barbados
con pulóveres de lana cruda y dibujitos de vicuñas
que no confesarán cuánto desean yerrarte
pero te llevan de la mano a los museos
te instruyen y parten los gastos
a la hora de la cuenta, admirarán
lo que tenés de indómita
y amarán lo que tenés de barbie
les encantará que hayas sido una auténtica
amazona en tu juventud mientras te ponen
la brida te preguntarán hasta el hartazgo
estás cómoda y cuando les digas sí
temerán que les finjas
los orgasmos y si decís no dirán
no hay poronga que te aguante
el boxeador hablaría menos y traería rosas
ellos no para qué tantas
flores nada más florido
que un velorio, no gustan de esas cosas
en unos años
la alopecía prosperará y ellos también
empezarán a diseñar un terrenito liso y verde
con un arbolito mínimo que dé
sombra al mármol
blanco para que las visitas se sienten
junto a una macetita estoica y sobria como
un punto
no es lo mío para punto me gusta más
uno morocho dispuesto a hacerme
un lugar en su mundito
y para cementerio uno turquesa tropical
de tumbas azulejadas y retratos
flores atadas a los ribetes de las cruces.
yo me siento ahí no más como a los pies
de tu cama y te charlo y te leo
los informes de vida que dejan
otros deudos
sos la chica de la encrucijada vos
que resolvías laberintos en los juegos
de verano de clarín.
es uno de esos días en que quisieras
que te den un corazón de pana roja
con un dorado sos mi vida pero sabés
es tinta
que se descascara en dos semanas
vividora no sumisa no tonta no andrógina
una costurerita desclasada
valla mi baldosa mínima vital y móvil
.
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