martes, 8 de marzo de 2016

Nombradoras de estrellas



Cocedoras de barro y comida, alimentan fuegos y se reúnen en torno a ellos. Enhebrando caracoles e historias –historias chiquitas, cotidianas, nimias– las matriarcas paren, celebran nacimientos, son una con la tierra, matria, Pachamama. ­ Nombradoras de estrellas y contadoras de cuentos, son las encargadas de velar por lo que no debe ser olvidado.
Colectando semillas y devolviéndolas al suelo que pisan, descubren los secretos de la vida y abonan los primeros pasos de la historia grande. Arrullan, llevan de la mano, amamantan civilizaciones nacientes. Cultivo y cultura son sus hij@s.
Ignotas parcas, moiras, nornas, hilan el blanco, el negro y el oro hasta cortar el hilo. Mientras acá en la tierra, las tejedoras, las hilanderas y cesteras tejen redes y familias, y son perlas en tejidos ajenos. Monedas de intercambio, vendidas, trocadas por ganado. Mientras acá en la tierra, 146 obreras textiles son masacradas un 8 de marzo.
Arrobadoras brujas, indomables e indómitas, se comunican con vivos y muertos, derriban a golpes de puño las puertas del infierno buscando a sus seres amados. Ingobernables, díscolas, temerarias, desafiantes.
Peligrosas. Siempre con una mano tendida, con un collar de flores, con las tetas rebosantes de leche. Siempre con la risa dispuesta y la menstruación entre las piernas. Un misterio de dónde sacan esos críos que llevan colgados a todas partes, de qué oscuridades traen sus brebajes y gualichos.
Locas incontrolables. Traicioneras que se cuelan en sueños húmedos y pesadillas atroces. Quemadas, violadas, lapidadas, mutiladas, vendidas, disciplinadas. Crispadoras.
Inadaptadas. Sobreadaptadas.
¿Historia vieja? ¿Historia nueva?
Abortistas, trans, travas, tortas, trolas. Con la pollera demasiado corta o la ropa demasiado amplia, con borcegos y tacos aguja, bailarinas y boxeadoras. Indias, negras, judías. Putas. Conchudas.

Las y los HIJ@S de la Regional La Plata queremos recordar que hoy no se celebra. Hoy se conmemora. Se conmemora a unas obreras que fueron masacradas por defender sus derechos. Hoy no es día de flores y bombones. Hoy es día de preguntarse por qué y de hacer algo para cambiar la realidad.
Vivimos en una sociedad que avanzó mucho en derechos, que reconoce el trabajo de las amas de casa y las empleadas domésticas, que reconoce que la identidad de género es la autopercibida y el DNI debe reflejarlo. Tenemos mejores leyes contra la violencia de género y la trata. Tenemos mejoras en la salud reproductiva.
Sin embargo, todavía falta mucho, porque hoy, la violencia patriarcal sigue ejerciendo su dominio sobre el cuerpo femenino. Hoy, “ni una menos” es todavía una expresión de deseo. Mueren trans asesinadas a golpes en la calle, mueren adolescentes viajeras, violadas y tiradas a la banquina, mueren esposas quemadas en sus hogares. Hoy la Iglesia sigue imponiéndose sobre el derecho de las mujeres a elegir sobre su cuerpo. Hoy las redes de trata trafican mujeres y las explotan sexualmente y en talleres clandestinos. Hoy gobierna un hombre, cuya pareja tiene talleres clandestinos. Hoy se dice que las mujeres pobres se embarazan a propósito. Hoy se dice que las mujeres pobres no tienen derecho a abortar. Hoy se ataca con odio encarnizado la femineidad de la ex presidenta. Hoy sigue habiendo un “techo de cristal” en los trabajos, en las escuelas, en los almacenes, en los sindicatos. Hoy tenemos una presa política, y es mujer.
Hoy no se celebra nada. Hoy se conmemora. Y aún así, celebramos. Celebramos a nuestras mamás, a las militantes, a las desaparecidas, a las guerreras y guerrilleras, a las luchadoras. A las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, dignas y empecinadas, que nunca dejaron de buscar justicia, que le pulsearon a la historia y se impusieron al poderío de botas y tanques, usando como armas pañales, amor e ingenio; nuestras “Viejas” incansables que siguen haciendo sus rondas y buscando a sus niet@s. Celebramos a las grandes mujeres de nuestra historia que arrebataron banderas a conquistadores, a las que desde espacios políticos ampliaron derechos, a las artistas que nos estallan el alma. Ellas nos dieron vida, nos criaron, nos educaron, nos formaron. En su camino está nuestra lucha.


Feliz día bellas, celebrémosnos! Comparto este texto que escribí para HIJOS

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